viernes, 14 de octubre de 2011

Principios Deformables

“Después de un fracaso, el de no haber alcanzado a su presa. Tras haber perdido en una persecución infructuosa las energías del día, el tiempo y la punta de una lanza que le ha llevado horas afilar, el hombre desnudo, con el único arma ya de sus pocas fuerzas, mira a la luna y se cubre con una piel. El fracaso y el frío que siente perfilan sus límites y le dan una medida. Un borde que al mismo tiempo que define su tamaño le separa del resto de las cosas que son. La luna brilla más que nunca, y se plantea cómo es que ha cambiado su manera de brillar desde la última noche en que en ella se fijó. Ha de volver a la cueva con los suyos. No lo sabe, pero ha dado un gran paso para todos. Nos dejará en herencia un pálpito, un suspiro, un padecimiento que se sumará al acervo de la especie. Loados sean nuestros padres.”

DE PALOS, Pedro: Principios Deformables, Barcelona, Pretéritos, 1971